Un nuevo paradigma empresarial

El coaching, como proceso dentro de una organización, es un compromiso con la posibilidad latente de lo que aún no es y puede ser; es crear el contexto para que algo nuevo ocurra.

En este sentido, el coaching propone la creación de un espacio para el desarrollo de nuevas competencias y para que cada uno de los  integrantes de la empresa individualmente apoye sus elecciones en una visión de futuro que, dada la inercia actual, no tendría disponible por sus propios medios.


Muchas veces, cuando una empresa no está alcanzando los resultados deseados, es porque quienes la dirigen no tienen las habilidades para detectar esta realidad. No logran ver los límites del paradigma en el que están inmersos y están produciendo más de lo mismo.


Pretenden aplicar al presente lo que aplicaron en un pasado, sin notar que el presente está en continua transformación. Son ciegos a la realidad paradigmática en la cual está inmersa la empresa. Es como un pez en el agua; que no sabe que está en el agua hasta que sale de ella.


Haciendo una analogía, los directivos de las empresas, cuando no llegan a cumplir con los resultados propuestos, deben “fijarse en qué agua está nadando su empresa”, en lugar de pelearse con lo que está sucediendo dentro de la pecera.


En este modelo automático la empresa entra en un sistema de casualidad y no de causalidad. Los gerentes y directivos se limitan “mover las piezas del tablero” en reacción a lo que ocurre en el mercado de una manera lineal.


Expandir ese paradigma limitante para acceder a una nueva perspectiva sistémica, es un proceso constante de ir abriendo y descubriendo que todavía hay más aprendizaje disponible en las nuevas brechas de efectividad, siempre que sean declaradas “oportunidades de aprendizaje”.


Los límites de su “Caja de creencias” nunca van a desaparecer. El desafío del management emergente es descubrir los límites de la Caja de la empresa, cuáles son los paradigmas que dan por ciertos como verdades incuestionables, las creencias limitantes instaladas culturalmente y las maneras de observar de cada integrante de la empresa para desactivar su zona de confort, en pos de ampliar la Caja, ampliando así sus propios límites.


¿Qué accionista, dirigente, presidente o CEO de una empresa no sueña con ser el número uno del mercado? Si todavía no lo logró es porque su sistema de creencias le dice que no puede. Si la empresa todavía no es el sueño que alguien tuvo y esa visión no es realidad, todo el éxito logrado hasta el momento puede ser insignificante en comparación con lo que la empresa puede llegar a ser en el futuro.


Los paradigmas de una empresa jamás van a dejar de existir; el desafío es renovarlos constantemente para que la tendencia sea seguir creciendo. Porque el éxito sostenible de una empresa depende de su capacidad para expandir los límites de su Caja de creencias, esto es, de sus propios paradigmas.


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