Ser protagonista

En mi último post, definí el rol de víctima -que solemos adoptar la mayoría de nosotros en algún momento- y postulé la posibilidad de adoptar una actitud protagonista para mejorar radicalmente nuestra percepción del mundo.


Pues bien, la víctima se pasa la vida buscando una justificación en el pasado “tuve que hacerlo”, “no tuve otro remedio”, “estaba entre la espada y la pared”, “tenía que defender mis intereses”, “era necesario sacrificarme”…y postergando las acciones hacia el futuro: “haré ese curso cuando tenga más tiempo”, “viajaré cuando tenga dinero”.


Es por esa visión defectuosa que la persona no desea salir de su zona de confort, donde está todo lo que está acostumbrada a hacer, pensar y sentir; una zona de muchos miedos.


Ser víctima es un hecho objetivo, sin embargo, el victimismo es algo subjetivo, sujeto a la propia interpretación de los acontecimientos. Todo lo que ocurre en nuestra vida lo percibimos a través de nuestros cinco sentidos, por lo que la realidad es filtrada por nuestra percepción. Este es nuestro marco de referencia, definido por nuestras experiencias, creencias, cultura, modelos mentales.

 

Para salir de nuestra zona de confort hacia la comprometida tierra del protagonismo será necesario enfrentarnos a fuerzas internas y externas que nos atraparán en el inmovilismo. Serán voces interiores que nos dirán que no somos capaces o no lo merecemos, consejos de amigos y familiares que nos harán desistir de nuestro empeño, críticas destructivas de personas envidiosas.


Es necesario entonces que tengamos una gran motivación y compromiso con el cambio que nos permita vencer los miedos para provocar nuevas experiencias y por tanto nuevos aprendizajes. Es la acción y la responsabilidad proactiva la que nos permitirá pasar de una situación de victimismo a la deseada de protagonismo para así convertirnos en dueños de nuestro destino persiguiendo y logrando objetivos.

 

 


 

La persona protagonista, se ocupa de su vida, se responsabiliza de sus circunstancias: “todo lo que me sucede lo provoco yo”. Cuando la protagonista piensa en el pasado lo hace para extraer un aprendizaje sobre la situación y sobre su reacción:


¿qué ocurrió?, ¿cuál fue la situación?, ¿a quién le afectó?, ¿cuáles fueron las consecuencias?, ¿cómo puedo cambiarlo o remediarlo?, ¿qué puedo aprender?


Cuando la protagonista piensa en el futuro es para planificarlo, para visualizarlo y traerlo al presente. La protagonista define sus objetivos con claridad, y procura que cada día que pasa se acerque más a ellos, impidiendo que alguien le aleje de sus valores y principios, ni siquiera sus propias emociones.

 

¿Qué están haciendo para ser protagonistas?

 

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2 Respuestas para “Ser protagonista”


  1. Rocío Says:

    Gracias Alfredo, sincronización perfecta. Hoy necesitaba muchas de estas palabras para seguir en el papel protagónico de mi vida, mis emociones a veces quieren ponerme en el papel antagónico en mi propia película. Hoy hablaba en las redes sociales de lo mismo: “Soy consciente de ser 100% responsable de lo que me pasa en la vida, me guste o no”.

    Sigo cambiando y aprendiendo, gracias por recordármelo.

    Excelente blog.



  2. alfredo Says:

    Hola Rocío, un placer recibir tus noticias. Me alegro de que estés comprometida a entrenarte en la visión protagonista de la vida. Es la única que te hace dueña de tu futuro y resultados, y si sos la dueña tenés mucho poder sobre ellos. Te mando un super abrazo y adelante con ese protagonismo!!!! Alfredo


 
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