La clave es el observador

¿Cómo sabes que lo que ves es real?


En mi último viaje a Reino Unido estuve visitando junto a mi amigo Ramiro la ciudad de Bath. Esta pintoresca ciudad Inglesa es conocida por su famoso centro termal que data de la época romana. Bath ha sido declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el impresionante entorno natural que la rodea la transforman en uno de los lugares de mayor belleza de Inglaterra.


En oportunidad de tomar el tradicional “Tea cream” de los Británicos observé que en nuestra mesa había un salero y pimentero con una forma singular. Antes de continuar, vuelve a echar un vistazo a la foto que encabeza esta entrada.


Si ahora te pregunto ¿cuál de ellos contiene la sal y cual la pimienta que me dirían?, ¿está claro no?


Para mí también lo estaba. Por ello le dije a mi amigo que algo no entendía. El salero poseía en sus agujeros restos de algo que parecía pimienta y el pimentero estaba limpio de ese particular polvo que acostumbran a poseer.


Ramiro entonces con una sonrisa en la cara me dijo: “yo también tuve esta misma experiencia cuando llegué a Inglaterra y una interesante charla con colegas Británicos sobre el asunto”.


El caso es que en este país el salero es el que posee menos agujeros y el pimentero es el que posee más.



Esta simple anécdota nos puede enseñar algunas cosas:


  • Que el modelo mental desarrollado en base a nuestra herencia cultural hace que filtremos todas nuestras percepciones por el tamiz de esa lente y por tanto hagamos interpretaciones parciales.


  • Que la realidad objetivamente no existe. Solo existe en la mente del observador su particular interpretación de la realidad. Tan válida y cierta como la de cualquier otro observador.


  • Que lo que existe frente a un mismo objeto o situación observada son múltiples interpretaciones debidas a los diversos modelos mentales de las personas que observan.



Y ahora, querido lector es tu turno de volverte protagonista de este espacio:


¿Cuál sería un caso análogo que has podido vivir en tu vida diaria o en tus viajes a distintos lugares?


¿Existen en las empresas distintas interpretaciones para asuntos iguales? ¿Qué comparación con el ejemplo del salero y pimentero se podría formular en tu empresa?

Si lo que acabas de leer te ha gustado, te invito a compartirlo:




Me gustaría saber tu opinión:

 
Rss Feed Tweeter button Facebook button Linkedin button Flickr button Youtube button